Un estudio del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y BiologÃa Evolutiva (ICBIBE) de la Universitat de Valencia (UV) documenta el caso más prolongado conocido de supervivencia de un cetáceo en libertad con mutilaciones de gran magnitud que fue hallado en Nules (Castellón).
La investigación, publicada en la revista Aquatic Mammals, explica que este macho de delfÃn mular de unos seis años fue posiblemente mutilado por una interacción pesquera en aguas de la Comunitat Valenciana y sobrevivió más de dos años sin aleta caudal y con la aleta pectoral izquierda parcialmente amputada, una condición que normalmente comprometerÃa gravemente la natación y la alimentación, ha informado la UV.
La aleta caudal es fundamental para la natación de los delfines, por eso este emeplar tuvo que desarrollar un patrón locomotor compensatorio, moviendo la parte posterior del cuerpo lateralmente de forma similar a un cocodrilo, lo que demuestra una alta plasticidad funcional en la locomoción de cetáceos ante lesiones graves.
Este tipo de natación ha sido descrita previamente en delfines sin aleta caudal y probablemente reduce la eficiencia hidrodinámica, la maniobrabilidad y el control fino durante la caza.
Las observaciones obtenidas del estudio, cuya primera firmante es la investigadora del Instituto Cavanilles Patricia Gozalbes, revelan que las aletas caudales y la aleta pectoral derecha estaban seccionadas, posiblemente debido al enmallamiento del delfÃn en una red de pesca.
A pesar de la pérdida funcional de la aleta caudal, la necropsia reveló que el animal presentaba una condición corporal muy buena, con un peso superior al esperado para su longitud corporal. Además, el estómago estaba lleno de presas recientemente ingeridas, lo que confirma que su capacidad de alimentarse no estaba mermada.
Francisco Javier Aznar, firmante del artÃculo, investigador del Instituto Cavanilles y profesor del Departamento de ZoologÃa de la UV asegura que "es un misterio cómo este delfÃn sobrevivió tanto tiempo. Su última comida antes de morir incluÃa peces y cefalópodos de valor comercial, lo que sugiere que, tras la mutilación, el animal podrÃa haber estado alimentándose de capturas o descartes de pesca".
"Sin embargo, tampoco descartamos que pudiera haber sido asistido por congéneres, especialmente por su madre, si todavÃa conservaba un vÃnculo estrecho con ella", añade.
Este delfÃn mular fue avistado por primera vez por una embarcación de recreo el 12 de octubre de 2021; se observó posteriormente el 12 de agosto de 2023, y terminó varando en la playa de Nules (Castellón) el 26 de abril de 2024, más de dos años y medio después.
Aunque logró sobrevivir durante años, la evidencia apunta a que la causa final de la muerte fue el ahogamiento en una nueva interacción pesquera, lo que subraya el impacto persistente de estas actividades sobre los cetáceos.
Según la percepción de los pescadores, en aguas de la Comunidtat Valenciana, el delfÃn mular interactúa con frecuencia en sus actividades diarias, lo que le hace proclive a ser capturado de forma accidental.
Este estudio ha contado con el apoyo del proyecto VARACOMVAL, de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) del Gobierno de España, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Comisión Europea- NextGenerationEU.
También ha contado con el apoyo de la Conselleria de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y de la Recuperación de la Generalitat Valenciana, asà como la colaboración de la Fundación Oceanogrà fic y la ONG Xaloc.