El Partido Popular de la provincia de Castellón (PPCS) celebró el 27 de febrero una reunión comarcal en Barracas en la que situó la seguridad como una prioridad estratégica para el interior de la provincia. El encuentro, encabezado por el secretario general del PPCS, Salvador Aguilella, reunió a alcaldes y portavoces de la comarca de Viver con el objetivo de reclamar más inversión en plantillas, recursos y cuarteles de la Guardia Civil.
Durante la reunión, Aguilella subrayó que la protección del mundo rural es "una garantÃa de vida" para los municipios del interior y defendió la necesidad de reforzar los efectivos destinados a estas zonas. Según expuso, actualmente los cuarteles de Segorbe, Viver y Montanejos prestan servicio a 62 pueblos y pedanÃas del Alto Palancia y el Alto Mijares, un ámbito territorial amplio que, con plantillas ajustadas, puede provocar tiempos de respuesta superiores a los 45 minutos.
Para el dirigente popular, esta situación evidencia la importancia de incrementar los efectivos y mejorar los recursos materiales disponibles. "El interior merece protección", defendió, insistiendo en que la presencia de la Guardia Civil no solo aporta seguridad ciudadana, sino también confianza y estabilidad a municipios que luchan contra la despoblación.
En este contexto, el PPCS valoró positivamente medidas impulsadas desde la administración provincial, como la instalación de cámaras de seguridad anunciada por la presidenta de la Diputación de Castellón, Marta Barrachina. Desde el partido consideran que este tipo de iniciativas contribuyen a reforzar la protección en los pueblos y complementan la labor de las fuerzas de seguridad.
Aguilella trasladó a los asistentes que el PPCS continuará defendiendo en todos los ámbitos institucionales el refuerzo de la Guardia Civil en el interior, asà como la mejora y acondicionamiento de los cuarteles existentes. "Un cuartel no solo es seguridad, es un escudo frente a la despoblación", afirmó, destacando que garantizar la tranquilidad en el mundo rural es clave para fijar población y asegurar el futuro de los pequeños municipios.
La reunión en Barracas sirvió asà para cohesionar a los representantes municipales de la zona en torno a una reivindicación común: blindar la seguridad como pilar esencial para la supervivencia y el desarrollo del interior de la provincia.