Imagen de archivo de la Guardia Civil. / EFE
La Guardia Civil ha detenido a un hombre como presunto autor de delitos de explotación sexual, lesiones, amenazas, coacciones y tráfico de drogas, que ofrecía dinero a mujeres que se encontraban en situación de "extrema precariedad" para ejercer la prostitución en viviendas destinadas a ese fin en Peñíscola y Benicarló y después se quedaba con gran parte de sus ingresos.
La detención ha tenido lugar en el marco de una investigación desarrollada durante varios meses en distintas localidades de la provincia de Castellón.
La operación se inició en junio de 2025 tras la interposición de una denuncia y permitió, según fuentes de la investigación, destapar un sistema organizado de captación y control de mujeres en situación de especial vulnerabilidad.
De acuerdo con las pesquisas, el detenido ofrecía dinero a mujeres, muchas de ellas en situación administrativa irregular y con graves dificultades económicas, para que ejercieran la prostitución en viviendas acondicionadas para tal fin, principalmente en Peñíscola y Benicarló.
La investigación sostiene que la explotación se basaba en la captación de mujeres en contextos de extrema precariedad, algunas con cargas familiares en sus países de origen. Tras atraerlas con promesas económicas, el presunto autor se apropiaba de buena parte de sus ingresos y las mantenía en una dinámica de dependencia económica y psicológica.
Según las diligencias practicadas, el investigado no solo obtenía un beneficio económico directo de la actividad, sino que ejercía un control sobre las mujeres mediante amenazas, coacciones y, en algunos casos, agresiones físicas para forzarlas a continuar ejerciendo. Las víctimas residían en las viviendas bajo supervisión constante y debían estar disponibles para clientes a cualquier hora.
Los investigadores constataron además que en los inmuebles se facilitaba el consumo de sustancias estupefacientes tanto a las mujeres como a los clientes, lo que amplía el alcance delictivo de la actuación. La actividad generaba un trasiego continuo de personas y había provocado intervenciones policiales por quejas vecinales relacionadas con molestias y fiestas celebradas de madrugada.
La investigación ha sido desarrollada por el equipo especializado EMUME (Equipo Mujer-Menor) de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Castellón, que practicó vigilancias, seguimientos y otras diligencias para reunir indicios sobre la actividad investigada.
El detenido fue puesto a disposición del Juzgado de Instrucción competente de Vinaròs el pasado 30 de enero.
La Guardia Civil mantiene abiertas las actuaciones para determinar si existen más víctimas vinculadas a este entramado y no descarta nuevas detenciones.
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