Rompida de la hora de L"Alcora, en una edición anterior. / EPDA L’Alcora se prepara para vivir una de sus citas más especiales del año con la celebración de la Semana Santa y la Pascua, una programación que combina tradición, emoción y atractivo turístico, y que sitúa al municipio como uno de los destinos más singulares de la Comunitat Valenciana en estas fechas.
Uno de los actos centrales volverá a ser la Rompida de la Hora, que tendrá lugar el Viernes Santo, 3 de abril, a las 12 del mediodía. Se trata de uno de los eventos más multitudinarios de l’Alcora y una de las manifestaciones más representativas del conjunto de tamborradas de España.
No en vano, la Rompida cuenta con los máximos reconocimientos: está declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO, Fiesta de Interés Turístico Autonómico y Bien de Interés Cultural, lo que la convierte en un referente cultural de primer nivel.
Organizada por la Hermandad del Santísimo Cristo del Calvario, con el impulso de la asociación cultural l’Alcora Tambor -entidad que agrupa a las secciones de tambores y bombos de todas las cofradías de la capital de l’Alcalatén- y la colaboración del Ayuntamiento, la Rompida reúne a más de mil bombos y tambores que, tras los cuatro golpes iniciales, rompen el silencio en una sobrecogedora manifestación sonora que simboliza el dolor por la muerte de Cristo.
Este acto, que comenzó en 1991, fue pionero en la provincia de Castellón y en la Comunitat Valenciana, y desde entonces no ha dejado de crecer hasta convertirse en un evento de gran proyección. Cada año atrae a numerosos visitantes que buscan vivir en primera persona una experiencia única.
En esta edición, el reconocimiento de Rompedor de Honor a título póstumo será para Melchor Paús, mientras que su viuda, Lucía Branchat, presidenta de la Asociación l’Alcora Tambor entre 2009 y 2023, romperá la hora en su memoria.
Además, la Rompida mantiene su carácter solidario y, en esta ocasión, la recaudación se destinará a ASOLECAS, Asociación contra la Leucemia de Castellón.
270 años de tradición
Apenas tres días después, el protagonismo lo tomará la Festa del Rotllo, que se celebrará el lunes 6 de abril y que en 2026 alcanza una efeméride muy especial: su 270 aniversario.
Además, este año llega con un importante reconocimiento, ya que ha sido declarada recientemente Fiesta de Interés Turístico Autonómico, lo que supone un impulso significativo para su proyección.
De este modo, l’Alcora pasa a contar con dos fiestas de interés turístico autonómico en solo tres días de diferencia, una circunstancia poco habitual que refuerza su posicionamiento como destino cultural y festivo.
La Festa del Rotllo tiene su origen en el año 1756, cuando, según la tradición, una grave sequía llevó al municipio a organizar una romería de infantes hasta la ermita de San Cristóbal para pedir lluvia. Días después, las precipitaciones llegaron y, desde entonces, el pueblo conmemora aquel episodio que marcó su historia.
Hoy en día, la romería mantiene su esencia y está protagonizada por los niños y niñas, que recorren el camino hasta la ermita acompañados por centenares de personas.
En el paraje de San Cristóbal se celebra la misa y el tradicional almuerzo, además de actividades tradicionales, con música y baile, y propuestas dirigidas a los más pequeños.
Tras la estancia en la montaña, la romería regresa al municipio, donde es recibida por las autoridades, la reina y las damas, la banda de música, la Colla de Gegants i Cabuts y los ‘angelets’, niños y niñas ataviados para la ocasión que simbolizan la inocencia de la infancia, una de las imágenes más características de la celebración.
A la llegada de la comitiva a la iglesia parroquial tiene lugar el tradicional reparto de los rollos bendecidos, un momento especialmente esperado de la celebración. La jornada continúa durante la tarde y la noche con una amplia y variada programación festiva.
Y al día siguiente, la Dobla, festividad que se celebra en honor al patrón de l’Alcora, San Cristóbal, y está ligada a la del Rollo. En señal de agradecimiento por la lluvia concedida, el Martes de Pascua se volvió a salir en romería hacia la ermita. Los alcorinos y alcorinas doblan, así, la fiesta, y es que, en la actualidad, se mantiene la tradición de subir hasta San Cristóbal y pasar el día en los pinares del paraje. Es costumbre, además, repartir los rollos sobrantes del día anterior, que se trocean en cuartos.
Tradición, cultura y ocio para todos los públicos
A todo ello se suma una amplia y diversa programación que incluye las emotivas procesiones, el Pregón de Semana Santa, el Peregrinaje por las Ermitas y exposiciones culturales. Además, destacan propuestas como la Pascua Taurina, el Mesón Gastronómico, con actuaciones musicales y talleres infantiles, y la festividad de San Vicente, que pondrá el broche final con la romería y la tradicional Mocadorà.
En definitiva, l’Alcora vuelve a ofrecer una programación que combina identidad, participación y atractivo turístico, capaz de atraer a miles de visitantes y de proyectar la singularidad de sus celebraciones más allá del ámbito local.
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