La Diputación Provincial de Castellón instará al Gobierno de España a reactivar de inmediato las obras de la N-232 y a impulsar nuevas actuaciones que refuercen las infraestructuras viarias de la provincia. La propuesta se debatirá en el pleno ordinario del mes de abril, que se celebrará este martes 21.
La moción reclama la finalización del tramo entre la Masía de la Torreta y Morella Sur, una actuación considerada prioritaria para garantizar la movilidad y el desarrollo económico del interior castellonense. La presidenta de la Diputación, Marta Barrachina, ha subrayado que se trata de “una vía estratégica y esencial que conecta el norte de España con el Mediterráneo”.
Barrachina ha criticado la paralización de las obras, iniciadas en 2025 y suspendidas en 2026 sin explicación oficial, y ha exigido al Ejecutivo central que cumpla con los proyectos adjudicados. “Los castellonenses merecen respuestas y soluciones”, ha afirmado, advirtiendo además del riesgo que supone para la seguridad de los usuarios.
Impacto en el interior y sectores clave
Desde la institución provincial alertan de que esta situación genera incertidumbre y afecta directamente a sectores como el turismo y el transporte, fundamentales para municipios como Morella y su comarca. La paralización, insisten, perjudica tanto a la economía como a la cohesión territorial.
Reclamación de más inversiones
El vicepresidente provincial, Héctor Folgado, ha ampliado la reivindicación a otras infraestructuras pendientes, como la mejora de la A-7 en el interior o la conexión entre Vilanova d’Alcolea y La Jana, una actuación de 48 kilómetros con una inversión estimada de 349,7 millones de euros.
Asimismo, la moción incluye otras demandas como la mejora del enlace entre la N-340 y la N-225, la construcción de un paso inferior en la N-232 en San Jordi y la ejecución de accesos pendientes en la AP-7 en municipios como Benicàssim, Vila-real y Vinaròs.
Folgado ha insistido en la necesidad de actuar con urgencia y ha defendido que las infraestructuras son clave para el desarrollo económico, la creación de empleo y la fijación de población.