La nadadora Lidón Muñoz acudirá a Tokio 2020. EPDALa nadadora castellonense Lidón Muñoz, que ha recibido en las
últimas horas la noticia de que la federación española la ha convocado para los
Juegos Olímpicos de este próximo verano, expresó que tuvo que leer varias veces
el documento que acreditaba su presencia en Tokio para creérselo.
“Estaba haciendo las prácticas de Medicina en un hospital. De repente, en torno
a las diez de la mañana, empiezan a llegarme una gran cantidad de mensajes y de
llamadas a mi teléfono móvil. No podía atenderlas porque estaba en el
quirófano. Hasta que, en un descanso, pude ver el documento que acreditaba mi
presencia en Tokio. Tuve que leerlo varias veces para creérmelo. Fue muy
emocionante”, explicó al Proyecto FER.
La nadadora, de 25 años, logró el pasaporte para Tokio en diciembre de 2019 al
conseguir la mínima exigida en los 100m libres durante el Open de Ámsterdam,
pero debido a la pandemia, tenía que volver a rehacer el camino.
Muñoz no pudo con el crono ni en el Torneo de Castalia Castellón, en diciembre,
ni en el Campeonato de España Open de primavera, este pasado fin de semana en
Sabadell. Le quedaba un tercer comodín, el Europeo de mayo en Budapest, pero la
nadadora agradeció la convocatoria.
“Estoy muy agradecida a la Federación y al seleccionador por la confianza que
me han demostrado. Obviamente, me aporta mucha tranquilidad y me libera de esa
cierta ansiedad que podía sufrir en las próximas semanas. Es como un
reconocimiento a todo el trabajo realizado”, indicó.
Pese a ya estar clasificada, Muñoz afirmó que no va a relajarse, y que irá al
Europeo de mayo con la idea de mostrar su mejor versión.
“Mi confirmación en Tokio me va a ayudar y a tranquilizar, pero no me va a
relajar lo más mínimo. De cara al Campeonato de Europa, mi ambición no se
reduce. No sólo quiero conseguir las mínimas olímpicas; además, quiero crecer en
un gran evento internacional. Hace dos años, en el Europeo de Glasgow, me quedé
a las puertas de la final. En Budapest, toca revancha”, añadió.
Sobre si en las últimas semanas se había llegado a obsesionar con el billete
olímpico, la castellonense explicó que “tanto como obsesión, no, pero sí le
estaba dando muchas vueltas y me preguntaba si sería capaz de conseguirla”.
“Además, en las últimas semanas, y por mi condición de sanitaria, había podido
administrarme la vacuna en dos ocasiones y no lo había hecho ante la proximidad
del evento. Es decir, entre unas cosas y otras, es cierto que no era una
situación fácil de gestionar”, indicó.
Preguntada por si hubiera sido injusto que no disfrutara de este “premio” tras
todo el esfuerzo invertido desde que, con tan sólo 14 años, se fue de su casa
de Castellón a Barcelona, Muñoz indicó que no sabe si tanto como injusto, pero
no se lo hubiera tomado como un fracaso.
“La línea entre conseguir o no una mínima está delimitada por centésimas. Por
ello, me tomo esta convocatoria olímpica como un premio, como una recompensa. Y
lanzo este mensaje: si alguna vez un deportista no consigue su objetivo, pero
no tiene nada que reprocharse por lo hecho en el camino previo, que no se
desanime”, comentó.
Por último, la deportista del Proyecto FER afirmó que, aunque el talento y la
clase ayudan, es más importante la capacidad de superación, el esfuerzo y la
tenacidad.
“Tengo talento, pero no me sobra. Me lo he tenido que trabajar todo mucho.
Desde que me quedé fuera de Río 2016 y desde que empezó este nuevo ciclo
olímpico, nunca dejé de intentarlo, de creer en mí. No quería depender de nadie
y quería hacer la mínima. Al fin y al cabo, si he sido seleccionada, ha sido
porque, en efecto, en diciembre de 2019 conseguí el requisito”, finalizó.
Comparte la noticia
Categorías de la noticia