Serafín Zubiri durante su concierto en Nules./ EPDA
Serafín Zubiri durante su concierto en Nules./ EPDALa localidad de Nules se rindió, sin reservas, a la emoción y al talento en estado puro. Ayer sábado 2 de mayo, el reconocido cantante Serafín Zubiri recaló en la comarca de la Plana Baixa con su espectáculo “El Guateque de los 70”, una propuesta musical que ya había conquistado al público en su estreno el pasado mes de diciembre en el emblemático Teatro Olympia de Valencia.
El Salón Multifuncional de Nules se convirtió en un auténtico túnel del tiempo, acogiendo una velada cargada de nostalgia, energía y recuerdos imborrables. Acompañado por su brillante formación, ZUBIRI’S BAND —cinco músicos de extraordinaria calidad—, el artista navarro logró algo más que un concierto: ofreció una experiencia emocional que transportó al público a una de las décadas más vibrantes de la historia musical.
Con cada acorde, con cada interpretación, el público fue viajando a aquellos inolvidables años 60 y 70, cuando los guateques eran el epicentro de la vida social, espacios donde nacían amistades, romances y recuerdos que aún hoy permanecen imborrables. Canciones que marcaron a toda una generación volvieron a cobrar vida en la voz única de Zubiri, quien, fiel a su estilo, reinterpretó cada tema con una personalidad arrolladora, convirtiéndolos en piezas renovadas y profundamente sentidas.
Nules no solo escuchó: cantó, tarareó y se emocionó
Hubo momentos en los que la música desbordó el escenario, haciendo que parejas enteras se levantaran a bailar, reviviendo aquellos himnos que forman parte de la memoria colectiva. La conexión entre artista y público alcanzó uno de sus puntos más conmovedores cuando Zubiri, en un gesto de cercanía absoluta, descendió del escenario —guiado por su mánager Tony Gil, de Gilton Producciones— para recorrer el pasillo central entre los asistentes.
En ese instante, la música dejó de ser solo sonido para convertirse en tacto, en emoción compartida. Manos que se entrelazaban, gestos de cariño, un público volcado que quería sentir y hacer sentir. Un pasillo que, aunque oscuro para el artista, se llenó de luz gracias al calor humano y a la intensidad del momento. Una escena difícil de olvidar.
La noche concluyó con un auditorio entregado y visiblemente emocionado. Serafín Zubiri, agradecido, dedicó unas palabras al Ayuntamiento de Nules por su confianza, mientras que la concejala de Cultura, María José Esteban, trasladó al artista su admiración y gratitud por una actuación que dejó huella en la localidad.
Tras el concierto, el encuentro cercano continuó: fotografías, abrazos, palabras sinceras y un clamor compartido entre los asistentes, que ya sueñan con el regreso del artista a Nules.
Este concierto no solo ha sido una cita musical, sino también el inicio de un nuevo camino. Zubiri anunció que esta actuación marca el comienzo de su Gira 2026, con la que recorrerá numerosos puntos del país, reservando un lugar especial para la Comunidad Valenciana, tierra a la que le une un profundo vínculo personal y emocional.
Una noche mágica, un viaje al pasado y una certeza compartida: la música, cuando nace desde el alma, no entiende de tiempo.
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